¿Qué tendrá
la buena letra
que se engulle
con las muelas?
LECTURAS EN LAS QUE VALE LA PENA PERDER EL TIEMPO Y GANAR ALGO DE FELICIDAD -O DE SAPIENCIA-.
domingo, 15 de febrero de 2009
viernes, 13 de febrero de 2009
Refugos alternos
With my own two hands. Lo dice Ben Harper. Y lo repite Jack Johnson. Arropado en el calor de una manta invernal que copia los tonos del Sáhara, la tarde del viernes se sucede entre posibilidades y sueños editoriales. Más allá de la realidad, mucho más allá, donde reside el olvido y la torpeza del pez que no sabe respirar en un océano demasiado vasto, me encuentro. Y me ahogo. Mientras los otros revientan sus tímpanos entre perfumes caros y sudores compatidos de Heno de Pravia, el resentimiento del no escuchado crece en una habitación de cuatro paredes, aislada entre el mar y los montículos, sorda y ciega. Y los minutos de la escritura rápida corren veloces consumiéndose. No se puede romper la promesa de la escritura veloz y sin reflexión. Códigos dorados en una realidad descortés.
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