viernes, 26 de noviembre de 2010

Ficción diaria 3

Lo curioso es que, visto desde un punto de vista pragmático,
-es la leche, pragmatismo y literatura juntos....la leche, sí señor-
el concepto de la recuperación de la memoria no creo que sea
especialmente valorado.
Pienso en Funes, claro, y en su muerte. A mí, en comparación con él,
no me va del todo mal. No señor. Nada, nada mal.
Mi desmemoria, aunque sea fruto del sangrado de mi nariz, es,
en cierto modo, una vía de escape, de salvación, que me permite
convivir con una mente casi vacía en lo cotidiano, limada de astillas que
puedan lastimarla o entorpecerla.
Pocos o casi ningún recuerdo en un desierto ventoso que allana mi
vida cotidiana en la que los recuerdos son un exotismo gratuito e
innecesario; un lujo banal y en cierto modo vulgar, estúpido.

Así pues, abandono mi viaje a Ítaca y me quedo en casa. Preparo un café y
una gota de leche desnatada.

To be continued...

domingo, 14 de noviembre de 2010

Humor+política+ser humano+misterio: MENUDO REPARTO



Durante los últimos meses en las librerías han aparecido dos iniciativas espléndidas para el lector que lo que desea es aunar calidad, entretenimiento, placer y sorpresa. Una de ellas es la de la editorial Blackie Books y su repesca de autores y obras que por una u otra razón han permanecido durante años escondidos en las sombras y que merecen vivir a pleno sol.
La otra es la de la editorial Anagrama con su colección Otra vuelta de tuerca. De la calidad de su catálogo no hace falta hablar, porque sus más de cuarenta años de labor son garantía más que suficiente para confiar en el criterio de Jorge Herralde (quien, por cierto, ha hecho algunas declaraciones hablando ya de su pronta jubilación). Y si a ese catálogo le añadimos la voluntad de rescatar aquellas obras de mayor calidad que por una razón u otra han pasado desapercibidas, tenemos un listado de obras espectacular.
Menudo reparto de Jonathan Coe entra dentro de esos parámetros de calidad, entretenimiento, originalidad, humor, dinamismo y sorpresa que la convierten en una novela interesantísima en la que una investigación inteligente permite al autor jugar con la realidad y la ficción para crear una historia del todo atrayente.
La novela cuenta la historia de la familia Winshaw y de un supuesto trabajo de investigación que llevará a cabo el escritor Robert Owen para escribir una biografía de la familia. A partir de ahí, la realidad será un protagonista más en esta historia, en la que la política, la corrupción, los asesinatos...crearán una atmósfera plagada de personajes de la altura de Saddam Hussein o la actriz Shirley Eaton.
Para los que queráis información concreta sobre el autor o la obra, os copio aquí dos links que tal vez os puedan interesar. Uno es de la crítica que hizo Kiko Amat a la novela. La otra, una especie de estudio que encontré en un blog de literatura.
En fin, si tenéis un par de fines de semana libres, podéis dedicárselos a Jonathan Coe porque no os arrepentiréis.