miércoles, 2 de diciembre de 2009

El Otro Contemporáneo

Middlesex es un punto de encuentro de tantos grandes temas de la historia de la literatura que sin lugar a dudas se ha convertido en una novela imprescindible. Aparece el viaje iniciático del personaje principal, tan importante en la literatura norteamericana y que fue el máximo protagonista de la maravillosa On the road de Jack Kerouac. Un viaje imprescindible para conocerse a uno mismo y despojarse de las lacras del entorno en el que uno ha sido educado, al tiempo que las experiencias y las nuevas amistades abren ventanas insospechadas hasta el momento.
Middlesex es también la historia de la comunidad greco-americana, exiliada a los Estados Unidos a finales del siglo XIX y principios del XX. Una historia a la que estamos desacostumbrados. Afroamericanos, italoamericanos, irlandeses, Chinatown... son los nombres que siempre han copado la cinematografía y la literatura de las comunidades que dominan y conforman la abigarrada sociedad norteamericana. Pero poco conocemos de la comunidad griega cuya voz escuchamos en esta novela.
Pero sobre todo Middlesex es la novela del mito del Otro. El mismo que dio origen a Frankenstein, al Hombre Invisible, a los doctores Jekyll y Mr Hyde o al Orlando de Virginia Wolf. Junto al mito del otro asimila el de la fascinación por el andrógino, el hermafrodita que enclava sus raíces en la antigua Grecia. Sólo que esta vez la ciencia y la genética han permitido a Jeffrey Eugenides escribir una novela algo más realista, cruda en consonancia con la realidad del siglo XX y algo sórdida y freak, en su sentido monstruoso, muy en la línea de los últimos cuarenta años del siglo pasado.
Con Middlesex ganó Jeffrey Eugenides el premio Pullitzer, reconociendo así una novela de más de seiscientas páginas que enlaza perfectamente con la idea de la Gran Novela Americana, aquella que hermanaba a autores como Hemingway, John Dos Passos, Faulkner, F. Scott Fitzgerald y que en los años 60 y 70 Tom Wolfe decidió contrarrestar con su Nuevo Periodismo.
En cualquier caso, de imprescindible lectura.

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